jueves, 10 de agosto de 2017

Intercambiando con mi hermana PARTE 4

Me desperté al escuchar a Brad en la ducha. Mis pensamientos volvían a lo que ocurrió la noche anterior. Había sido increíble. Había pensado que sería extraño tener sexo con mi mejor amigo, pero de hecho se había sentido natural.

Entonces tuve una idea. Sabía que Brad tenía que trabajar, pero no pude resistir la
idea. Me quité las panties y las sábanas. Entonces esperé en la cama, completamente desnuda.



Finalmente Brad salió del baño, sólo con una toalla alrededor de su cintura.

-“¡Buenos días cariño!”- Dije.



Sus ojos casi salieron de su cabeza. Entonces ... digamos que casi le hice llegar tarde al trabajo.

********

Y así, Brad y yo acabamos saliendo. ¿O nos reconciliamos, ya que estábamos casados? No lo sé. De todos modos, nos vimos la mayoría de las noches, y en la mayoría de esas noches tuvimos sexo. Con base en lo que él me contaba, yo intuí que desde hace un par de meses atrás, la vida sexual de él y Erin prácticamente estaba muerta antes de la ruptura, por lo que este fue un gran cambio para él, así como para mí.

Todavía era nueva en el sexo, pero poco a poco empecé a descubrir lo que más gozaba.
 Empecé a decirle a Brad dónde en y cómo tocarme, para un máximo efecto. También comencé a estudiar la mejor forma de tocarlo a él. Como hombre, recordé que mi pene era más sensible en la punta y debajo de la punta; así que traté de concentrarme en tocarlo en esos lugares.

Puedo asegurar que  le encantaba. Más de una vez, Brad me dijo que el sexo  nunca había sido tan bueno.

Después de un par de semanas, acordamos que yo debería volver al apartamento. Así que el fin de semana siguiente mudamos mis cosas. Luke también nos ayudó a mover las cosas.

Luke parecía feliz por nosotros. Podía decir que él estaba inicialmente un poco
inseguro en torno a Brad. En la mente de Luke, éste era su ex al cual le había roto el corazón. Pero en la mente de Brad, este era su mejor amigo  con el cual, él se estaba volviendo a conectar. Así que Brad estaba feliz de charlar, bromear y pasar el tiempo con Luke - al igual que solía hacerlo conmigo - y Luke pronto se acostumbró a esto. Lo miré y sonreí. Sí, yo solía disfrutar pasar tiempo  con Brad. Pero me gustaba aún más ser su esposa .

Como Brad trabajaba los sábados, tenía los lunes libres. Así que me fui a trabajar el lunes y Brad dijo que iba a seguir desempaquetando mis cosas y guardándolas, tan bien como pudiera recordarlo.

*************

Sin embargo, cuando llegué a casa esa noche algo era diferente. Brad estaba solo sentado en una silla en la sala con una mirada seria en su rostro.

-“Hola Erin, ¿cómo estuvo tu día?"

-Bien ... bueno, el negocio parece ir bien.

Me senté en la otra silla de la sala y empezamos a hablar de cosas menores, pero  yo podía ver que él quería decir algo.

“Erin, en primer lugar tengo que decir que las últimas dos semanas han sido lo mejor de nuestro matrimonio. He disfrutado mucho estar contigo. Y si no te importa que lo diga, el sexo ha sido maravilloso. "

"Pero tengo que preguntar ... ¿Hay algo que necesites decirme?"

Traté de fingir que todo era normal. "No ¿porque?"

"Demasiadas cosas han cambiado, ¿creías que no me daría cuenta?
De repente eres muy femenina: vestidos floridos y ropa interior rosa. Bebidas diferentes. No sabes dónde está todo en la cocina. A veces parece que no recuerdas las cosas que hemos hecho juntos"

"Dime Erin, ¿hay magia involucrada?"

Estoy seguro de que el color se me fue  de la cara y me desvanecía un poco. ¿Por qué
habría? La magia no es real ... "Mi voz se estaba desvaneciendo también y estoy segura de que no sonaba convincente.

-“¿No recuerdas el truco de magia que me habías mostrado una vez?”

Tragué saliva.

-“Vamos, ¿cómo lo pudiste olvidar? ¿Cuál fue el truco de magia que una vez me mostraste en esta misma habitación?

-Yo ... no lo recuerdo

-¿No sabes ?, Hiciste levitar la mesa de café para mí sólo  para mostrarme que la magia era real. Así que sé que Erin puede hacer magia. Pero con todos los cambios que estoy viendo, y debido a que ni siquiera puedes recordar haber hecho magia para mí ... "

"... no eres Erin, ¿verdad?"

Estaba sin palabras.

"Cuando estaba desempaquetando ... mira lo que encontré: Esta caja, la caja mágica de Erin. Normalmente no la miraría, pero con todas las cosas sospechosas que habías estado haciendo, yo tenía que hacerlo. Y en la parte superior de la caja, hay un
pergamino con un hechizo escrito en él ... "

"... hechizo de intercambio de cuerpo!" él dijo.

“He disfrutado mucho mi tiempo  contigo últimamente, pero necesito saber quién eres.
Sé que debiste haber intercambiado cuerpos con Erin, porque han cambiado muchas cosas y hay demasiadas cosas que no recuerdas. "

-“Sabes lo suficiente, por lo que creo que eres alguien que me conocía.
Tengo un par de ideas - sé sobre un par de amigas de Erin  las que le gustaba, pero yo no quiero jugar a 20 preguntas. Quiero saber la verdad."

-“Así que te pregunto directamente: ¿quién eres?"

Mi corazón estaba acelerado. Sentí que iba a estallar en lágrimas, pero logré
mantenerlo unido.

-Antes de responder -balbuceé-, permíteme decir algo primero: el cambio es
permanente. La vieja Erin es feliz en su nueva vida y yo estoy muy feliz
conmigo. Así que no hay vuelta atrás. Así que esto no es una especie de
prueba, esto es definitivo."

-“La otra cosa  que quiero decir es que nunca hice esto para estar contigo.
Nosotros hicimos el intercambio una semana antes de esa reunión en el Café Rosa. Fuiste tú quien inició el encuentro. Yo sólo estaba disfrutando de ser Erin. Hasta que nos encontramos ese día, nunca pensé que volveríamos a estar juntos. Así que nuestro reencuentro no fue idea mía. Acaba de suceder."

-“Está bien" -dijo -“pero todavía quiero una respuesta".

Hice una respiración profunda. -“Antes del intercambio, yo era ..."

"... Luke.”-

La mandíbula de Brad cayó. Obviamente no esperaba esto. Probablemente sólo se quedó sin palabras durante 10 segundos o algo así, pero se sintieron como varios minutos.

"Luke ... pero, pero, no Susie o Laura o Sophie ... ¿Luke?
¿¿¿Me he estado cogiendo a mi mejor amigo??? "

Su voz se hizo más fuerte. “¿Me he estado cogiendo a UN MALDITO HOMBRE???”

Estiré el brazo. "¡Mírame!" -Yo lloraba. -“¡No soy un hombre!¡No ahora!"

“De hecho, no creo que nunca realmente haya sido un hombre. Yo no era trans
y no me identificaba como una chica, pero siempre quise ser una. "

-“¿Así que mi mejor amigo era gay? ¿Yo solía cambiarme frente a un chico gay"

-“No, no, no, no era gay. No hay nada malo en ser gay, pero no lo era. No fue hasta que tomé el cuerpo de Erin que empecé a mirar a  los chicos ... de forma diferente. ¡En verdad!”

Brad suspiró. -“Esto no era lo que yo esperaba ... Tengo que procesar
esto.”

Se quedó pensando un poco más. -“Pero no puedo echarte después de que te invité
a volver. Creo que voy a ir a dormir a casa de mis padres esta noche.”

Se fue y empaquetó unas cuantas cosas.

Te veré más tarde, Luke, probablemente regresaré mañana por la noche.

"Está bien, pero Brad ..."

"... por favor llámame Erin. Soy Erin. Pase lo que pase, soy Erin, y
la vieja Erin es ahora Luke. Pase lo que pase, eso no va a cambiar.

"OK, nos vemos mañana ... Erin."

Y con eso, Brad cerró la puerta y se fue.

No voy a decir que me sentía miserable esa noche. Sí, estaba triste. Sí lloré y
sollozaba. Sí, estaba con el corazón roto. Había empezado a tomar cariño por Brad de una manera que nunca hice cuando éramos amigos y creo que me estaba enamorando de
él.

Pero yo no me sentía miserable. Me dije a mi misma: pase lo que pase, todavía estoy feliz de haberlo hecho. Soy más feliz como una mujer con el corazón roto, que como un hombre que deseaba ser mujer.

Así que, aunque lloré hasta dormir, todavía estaba contenta de que ser una
mujer.

viernes, 19 de mayo de 2017

Intercambiando con mi hermana PARTE 3

*****

El lunes volví al trabajo y me sentí feliz como de costumbre. Tuve que vestirme de forma conservadora para el trabajo, pero disfrutaba tener ropa interior bonita.

¡Me encantaba ser una mujer! Era mi sueño más profundo hecho realidad. Y en lo que yo podía ver, Luke también estaba disfrutando. Él llevó a un cliente importante fuera de la ciudad el lunes por la noche, lo cual ayudó a cerrar un contrato. ¡Buen trabajo Luke! - ¡Lo hiciste mejor de lo que yo podría haberlo hecho!

*****

Al día siguiente, decidí cortarme el pelo. Había muchas cosas que amaba de ser una mujer, pero tener el cabello largo no era una de ellas. Y no era sólo por el corte hasta los hombros que Luke me había heredado, sino también que era muy plano.

Así que entré, miré estilos, y me enamoré de un corte como de duende. Yo siempre había encontrado encantadoras a las chicas con un corte de duende. Probablemente era porque parecían chicos y yo deseaba en realidad ser una  niña que pareciera niño. Bueno, es hora de hacer esa fantasía realidad. Así que me hice corte de duendecillo, e incluso teñí levemente mi cabello de rubio.

Aquella noche, Luke se sorprendió. -¡Pero admito que me gusta! - me dijo él.
-“¡Tienes más estilo que yo!"

*****

El miércoles por la mañana recibí un mensaje de texto sorprendente. Era de Brad.

"Hola Erin, ¿podríamos vernos en el Cafe Rosa esta tarde a las 3? Me gustaría que firmaras unos cuantos papeles para que me cedas el alquiler del apartamento, ya que soy el único que vive allí ahora.

Supongo que esto era parte de completar la separación de Brad que tenía que hacer. Sería extraño porque Brad también era mi mejor amigo - al menos lo había sido cuando yo era Luke. Pero desde la ruptura, no nos habíamos visto. Fue un poco triste, pero supongo que no quería volver a nada que le recordara a Erin. Así que, además de cerrar los pendientes de Erin, esta sería una buena oportunidad para ponerse al día con Brad.

Llegué al Cafe Rosa un par de minutos después de 3. Brad ya estaba ahí.

"Brad, qué bueno verte!”- Brad me miró con sorpresa. Obviamente, él no esperaba un saludo alegre como el que le había dado. Tampoco esperaba ver a Erin con un nuevo corte.

-“Oh, ah, hola Erin. ¡Te ves ... te ves genial!"

-“¡Gracias!"

-“No realmente, lo digo en serio, te ves genial!"

Esta vez me sonrojé.

-¿Deberíamos pedir café?

-“Sí. Cappuccino para mí.”

Brad me miró extrañado. Obviamente no era lo que Erin usualmente ordenaba, pero ya era demasiado tarde. Brad entró y ordenó dos Capuchinos

-“Entonces, ¿cómo han ido las cosas?”- Le pregunté.

... y empezamos a charlar. Le pregunté todo tipo de cosas sobre  lo que estaba pasando, como lo hacía cuando era Luke. Él me hizo algunas preguntas sobre el trabajo y cómo me estaba yendo en casa. Incluso me preguntó sobre por qué y cuando me corté el pelo. Mi hizo muchos cumplidos por mi cabello.

Después de media hora de conversación, se excusó y dijo que debía volver al trabajo. De algún modo un apretón de manos no parecía correcto, así que nos  despedimos con un beso en la mejilla.

Después de que se fue, me di cuenta de dos cosas. Lo primero era que realmente extrañaba a Brad y que realmente había disfrutado hablar con él. Y lo segundo fue que no había firmado los papeles.

Esa noche, Brad envió  un  nuevo mensaje de texto. "Erin, no hicimos el papeleo!"

“¿Qué tal si nos reunimos después del trabajo para cenar?” Le contesté en otro mensaje.

Nos mensajeamos varias cosas y acordamos en un restaurante.

Esa noche me pregunté ... ¿esto es una cita? Sin duda la plática era muy placentera, no parecía la de dos personas finalizando su ruptura.

*****

Por la mañana, decidí que sí era una cita. Así que puse mi nuevo vestido de flores en el coche.

Después del trabajo, me puse mi nuevo vestido. Me admiraba a mí misma. Tenía un
bonito vestido que me permitía mostrar escote y también tenía un adorable corte de pelo nuevo. Espero que Luke no se moleste por pensar esto, pero yo lucía  más hermosa de lo que Erin jamás había logrado

Cuando vi a Brad, él se sorprendió de nuevo. "Erin, te ves ... wow, tú luces increíble! "

Y otra vez fue otra velada de plática agradable y relajada. Yo noté que Brad pasó mucho tiempo mirando mis pechos, pero no me molestaba. Era genial tener tetas, pero era mucho mejor cuando podía mostrarlas y conseguir la atención de un hombre con ellas. Especialmente  la de un tipo  tan candente como Brad.

(Espera, ¿pensé que era candente? Bueno, tenía que admitir que lo era).

Después de la cena, fuimos a dar un paseo. Brad tomó mi mano y se sentía tan natural, tan reconfortante.

Finalmente Brad habló, -“Erin, aún no resolvemos lo del papeleo."

-“Me di cuenta," sonreí.

-“Sabes, si estás de acuerdo, tal vez ¿podamos darle a esto otra oportunidad? Porque las dos últimas citas han sido maravillosas. Las mejores citas que hemos tenido desde hace mucho tiempo ".

El hizo una pausa.

-Así que Erin, ¿te gustaría darle otra oportunidad a nuestro matrimonio?

¿Qué podía decir? Había disfrutado tanto de su compañía.

-“Sí, podemos intentarlo de nuevo."

Cuando llegamos a mi coche, él se inclinó para darme un beso. El beso se convirtió rápidamente en caricias.

Y mientras nos besábamos, estaba segura de que podía sentir algo duro en sus pantalones presionando contra mí.

*****

El día siguiente era viernes. Alrededor de mediodía, Brad me preguntó si estaba libre esa noche.

Le devolví el mensaje, "Podría ir al apartamento después del trabajo".

Y así lo hice. Me fui a casa primero y me metí en mi vestido de flores otra vez. Luego me dirigí al apartamento de Brad. Lo conocía bastante bien porque como Luke, había visitado a Brad y a Erin muchas veces.

Y otra vez, la charla fue divertida y casual.

Eventualmente nos dio hambre -Puedo cocinar la cena -dije-. No me importaba cocinar un poco.

Una o dos veces casi me rindo, porque no sabía en dónde estaban las cosas dentro de la alacena de la cocina. A pesar de eso, cocinamos una agradable cena y compartimos un par de copas de vino.

Después de la cena, nos sentamos en el sofá. Cercanamente.

Lo estaba disfrutando. Siempre me había gustado Brad como un amigo - habíamos sido mejores amigos después de todo. Pero también lo encontraba bastante atractivo. Mientras nos sentábamos, con nuestras piernas tocándose, pude sentir un hormigueo abajo. El mismo hormigueo que sentía cuando me comenzaba a masturbarse.

Finalmente, Brad se inclinó para besarme. Mi mente no estaba segura acerca de esto:
Besar en la calle era una cosa, pero besarse en el sofá era mucho mas intenso. Pero a mi cuerpo le encantaba y esto hizo que el hormigueo de abajo se incrementara,

Brad no parecía listo para llevar las cosas más adelante, así que después de unos minutos, yo decidí animarlo. Suavemente tomé su mano derecha y la moví hacia mi seno izquierdo.

Brad no necesitó más motivación. Con suavidad pasó la mano sobre mis dos senos. El hormigueo me estaba volviendo loca. Yo estaba esperando que mis pantalones empezaran a moverse como cuando tenía una erección, pero por supuesto que no ocurrió. Comencé a reconocer esa sensación de que ahora tenía un coño que se estaba mojando.

-¿Quieres ... deberíamos ir al cuarto? Dijo Brad, todavía bastante nervioso.

-¡Pensé que nunca me lo pedirías! Susurré.

En el dormitorio, primero me quitó el vestido.

"Oh wow, panties rosas! Me dijiste que odiabas el rosa y que nunca usarías algo así

Me sentí un poco descubierta, pero creo que lo cubrí con una sonrisa juguetona diciendo -“pensé que valía la pena probarlo.”

Brad me quitó  mi ropa interior, luego se quitó la ropa.

Solté un jadeo. ("Wow", pensé. "Estoy seguro de que es más grande que la mía.") Como ahora soy una persona ligeramente más pequeña, el pene de Brad parecía enorme. Por supuesto yo ya sabía que tenía un pene de tamaño decente porque nos habíamos cambiado en el mismo vestidor cuando éramos más jóvenes. Pero nunca la había visto erecta. No tenía ni idea de cómo eso cabría dentro de mí. Pero Erin y él habían estado casados ​​más de un año, así que sabía  que podía entrar. Supongo que estaba a punto de averiguar cómo.

Brad desabrochó mi brassiere. -“Wow, nunca pensé que volvería a verlas. Había olvidado lo sexy que eres, Erin."



Sólo sonreí.

Pero hubo una sorpresa extra para Brad cuando me quitó mis panties.
"¿Qué ... wow ... rasurada? Pensé que odiabas lo que eso representaba. No es que me moleste”

“Sólo pensé en hacerlo el fin de semana pasado" -lo cual era verdad -“Me gusta cómo se siente, espero que a ti también."

A partir de  aquí, no tenía ni idea de qué hacer. Nunca había tenido sexo como un hombre, mucho menos como mujer. Así que dejé que Brad se hiciera cargo. Con experiencia, él acarició mi clítoris y me mojé cada vez más. Entonces cuando vi que él estaba listo para colocarse  encima, simplemente me recosté, abrí mis piernas, y le dejé hacerse cargo



Yo esperaba que doliera un poco, pero sólo fue agradable porque yo estaba súper húmeda en este momento. ¿Cómo describirlo? Brad colocó su pene en mi apertura y luego empujó suavemente hacia mí. Pude sentirlo deslizándose en las paredes húmedas de mi vagina. Una vez que estuvo totalmente adentro, podía sentirlo moviéndose dentro de mí. La sensación de ser penetrada fue totalmente nueva y ajena a mí. Y sin embargo, se sentía muy bien.

Brad siguió estimulando mi clítoris. Y, entonces, cuando yo comencé a hacerlo, finalmente llegó un orgasmo. Y viiiiiino. Y me atravesoooooooo. Fue glorioso. Los orgasmos siempre fueron geniales, pero tener uno con un pene adentro de mí era la gloria. Mi conchita apretaba firmemente una y otra vez en su pene duro.




Poco después Brad se vino y sentí que su semen se disparaba contra mí.

Luego lo sacó y fue un poco menos romántico cuando me di cuenta que había semen goteando de mi. -“¿No vas a ir al baño?" - Brad dijo después de un pocos minutos. Pensé que esto debía ser lo que Erin siempre hacía. Fui y oriné, y una gran cantidad de semen siguió saliendo de mi.

Me puse un par de panties y regresé a la cama. ​​Brad puso un brazo a mi alrededor mientras nos acomodábamos para dormir.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Intercambiando con mi hermana PARTE 2

A la mañana siguiente desperté en un cuarto desconocido. El cuarto de Erin.

-Espera, fue un sueño, ¿no?

Lentamente me agaché y toqué alrededor de mi ingle. No había nada. Bueno, al menos, no un pene ¡Todo era verdad! Me reí de alegría. Mi sueño más profundo no fue solo un sueño.

Me levanté y fui al baño. Levanté el asiento y luego, con una sonrisa me di cuenta de que tenía que volver a bajarlo. Me bajé las panties, me senté y me relajé. Me di cuenta, de nuevo con una sonrisa, que no tenía que usar mis manos. Así que me senté y simplemente me relajé. Después de unos cuantos segundos, una corriente de pis salió. Orinar nunca se había sentido tan bien en mi vida. Conseguí un poco de papel higiénico y me limpié, disfrutando de las nuevas sensaciones.

Me desnudé y me metí en la ducha. Me enjaboné y disfruté lavando mi suave cuerpo. Me froté la cara y me maravillé por la ausencia de barba.
Me lavé mis senos y disfruté apretándolos suavemente. Y lo mejor de todo, es que lavé mi vello vaginal y la parte externa de mis labios vaginales. ¡Esto es lo que había anhelado toda mi vida  y era finalmente el mío!

Me puse un brassiere y unos panties. Entonces traté de recordar lo que Erin usualmente usaba para ir a trabajar y me puse en su ropa ‘de negocios’. Después del desayuno, fui con Luke -como ahora lo tenía que llamar- y le pregunté acerca del maquillaje. Erin usualmente casi no usaba, pero él me enseñó cómo solía aplicar maquillaje ligero para el trabajo.

-“¡Perfecto hermanita!” - me dijo mientras me sonreía.

Condujimos por separado a nuestro trabajo en el negocio familiar y nos reunimos en  la oficina de Erin (ahora mía) para discutir sobre nuestros trabajos. Anteriormente era Erin quien hacía la contabilidad, mientras que Luke era el que atendía a los clientes. Así que ahora yo era la contadora y él vería a los clientes. Le dije cuáles
clientes debía ver ese día, mientras que él me mostró el estado de las cuentas. Tuve la sensación de que el cambio sería bueno. Mi padre tenía esta idea sexista de que yo por ser el hombre debía tratar con los clientes. Tenía la sensación de que el nuevo Luke sería mejor que yo en este trabajo, con su actitud para hacer cualquier cosa y su personalidad abierta. Mientras, yo estaría muy cómodo llevando los libros.

*****

El día siguiente era sábado. Me senté en la cama, me quité mis panties y miré hacia abajo a mi vello vaginal. Era maravilloso tener vello sin un pene que sobresaliera.

Entonces recordé, lo que realmente me había excitado cuando solía mirar porno desde el punto de vista de mujeres era el ver directo a los labios vaginales, cuando la mujer estaba rasurada o depilada. No estaba lista para depilarme con cera, pero decidí rasurarme. No estaba segura que Luke lo aprobara, pero eso ya no importaba. Habíamos cambiado. Este era mi cuerpo ahora.

Como hombre, siempre había utilizado rasuradora eléctrica. Y ciertamente ahora  no quería cortarme por accidente "ahí abajo", así que no había manera de que me rasurar con un rastrillo. Así que fui al centro comercial y compré una rasurada eléctrica para ‘señoritas’

Llegué a casa y rasuré mi área púbica con mucho cuidado. Especialmente en la parte superior lejos de las áreas sensibles. Fue algo divertido. Y luego en la  parte de abajo, con mucho cuidado. Me encantó la sensación de mover la maquina rasuradora sin bolas que estorbaran.

Abrí las piernas y miré el resultado. Estaba mirando hacia abajo a una vulva. ¡¡Mi vulva!! Me sentía aún más femenina. Ahora, cada vez que  me mirara desnuda, vería esa hendidura vertical tan femenina. Inconfundiblemente de una hembra. Era un pequeño cambio, pero me encantó.



Me metí en la ducha, y me maravillé de lo suave que se sentía mi entrepierna mi recién afeitada. Sentí que me estaba poniendo mojada y decidí masturbarme allí en el ducha. No sabía si  me iba a seguir masturbando todos los días por el resto de mi vida. Pero esa mañana, la masturbación en la ducha fue maravillosa.

*****

Más tarde ese día, Luke y yo repasamos más temas logísticos relacionados a intercambiar vidas. Intercambiamos contraseñas, cuentas bancarias y básicamente todo lo que necesitábamos para cambiar vidas.

Luke estaba tan entusiasmado como yo. Así que cualquier duda que tenía sobre el cambio fue arrastrada por su entusiasmo.

Esa noche, volví a explorar los pliegues de mi nuevo coño y me volví más adepta a frotarme. De nuevo, llegué a un maravilloso orgasmo.

*****

¡El domingo decidí que sería día de compras!

Había querido usar un vestido muy bonito y florido, pero me di cuenta de que Erin no tenía uno. Así que salí y compré un vestido bonito, brillante y hermoso. Era florido, no muy largo y con un escote agradable que permitía mostrar un poco de mis  (mis!) tetas. No podía esperar por tener una oportunidad para usarla.

También compré algo de ropa interior. Casi toda la ropa interior de Erin era conservadora o en colores oscuros. Supongo que a la vieja Erin no le gustaba mucho la ropa interior linda. Así que compré un par de sostenes y varios conjuntos de panties lindos, casi todos rosas, mi color favorito. Llegué a casa y los modelé enfrente del espejo. Me veía tan femenina que me reí de alegría un par de veces.







*****



CONTINUARÁ....

domingo, 7 de mayo de 2017

Intercambiando con mi hermana



-“¡Así que te gusta Fictionmania!"

Me di la vuelta de inmediato. Ni siquiera me había dado cuenta de que mi hermana estaba en casa.
Pero ahí estaba yo, atrapado con las manos en la masa, navegando Fictionmania en mi computadora y con mi hermana Erin detrás de mí, viéndome con una mirada burlona.

-“No te preocupes Luke, no le diré a nadie!"

Entonces ella vio la otra pestaña.

-“Oh, y grabaciones desde el punto de vista de mujeres. ¿Es un sitio pornográfico?"

Junto con Fictionmania, ver  videos POV ("Point of View") porno  de mujeres era mi pasatiempo secreto.  Mirar las fotos desde la perspectiva de una mujer e imaginando que yo era ella.

Esperaba que dijera algo más, incluso que se burlara de mí. Pero ella
no dijo nada. Se quedó sentada en silencio por un minuto o dos.

Erin era mi hermana menor por dos años. Yo tenía 25 años, ella tenía 23 años.
Eramos los únicos hijos en nuestra familia y éramos muy cercanos. Con forme crecimos, lo hacíamos todo juntos. A veces ella era poco femenina, por lo que siempre estaba dispuesta a participar en los juegos con mis amigos. Y ahora los dos trabajábamos en el negocio familiar.

Erin había terminado casándose con mi mejor amigo Brad. Desafortunadamente,  Brad y Erin habían terminado recientemente, después de menos de 2 años de matrimonio. Así que Erin había regresado a casa de nuestros padres, que también era donde yo vivía. Así que supongo que por eso me atrapó. Estaba tan acostumbrado a vivir solo en esta sección de la casa que olvidé que Erin estaba también ahí.

A pesar de nuestra cercanía, había una cosa que había guardado en secreto de Erin y de todos los demás: mi fantasía secreta de ser una niña. Yo recuerda estar desnudo en el baño con Erin cuando éramos pequeños, e incluso en ese momento me preguntaba cómo sería tener una vagina en lugar de un pene.
De alguna manera, el cuerpo de Erin parecía "correcto". Y esos sentimientos despertaron de nuevo cuando era adolescente. Nunca pude encajar mucho en las cosas de hombres y niños “machos”.
En secreto envidiaba a las mujeres y sus cuerpos suaves, sus curvas, sus hermosas voces agudas y sus hermosas apariencias. Yo deseaba ser una.
Leer Fictionmania me dio una salida. Y luego miraba a esas fotos desde el punto de vista de mujeres y fingía que yo era ellas.


Pero con Erin detrás de mí, viendo todo en la pantalla de mi computadora, pensé  que no tenían  ningún sentido de click en "minimizar".  Lo deje todo ahí mientras ella miraba y aparentaba pensar algo.

Finalmente, ella habló, -“¿Así que te gustan estas cosas?"

-“Um, sí."

Más silencio.

-“¿Alguna vez pensaste en operarte?”

Me reí. -“Ja, no, yo no podría hacer eso. Soy demasiado alto para pasar como un mujer. Y de todos modos, no podría. No sé cómo mamá y papá manejarían eso. Tal vez lo tomarían bien, pero de todos modos ... no. Estoy bien como estoy. "

No podía creer que le estuviera diciendo esto, pero sabía y confiaba en Erin que no le diría a nadie más.

-“Si hubiera una manera mágica de convertirse en una mujer, con un cromosoma XX, es decir una mujer biológica y que nadie lo supiera ... ¿lo harías, verdad? "

-“Eso es ... eso es bastante hipotético, quiero decir.. ¿tal vez?"

Erin pensó un poco más.

-“Bueno, es hora de que haga una confesión. Siempre he deseado ser un chico."

-“¿¿Qué??"

-“También leo fantasías, leo sobre mujeres que se convierten mágicamente en hombres.
Voy a sitios porno y miro videos  con punto de vista de penes. Desde que éramos pequeños vi lo que era un pene, te vi usándolo en el baño y pensé ... "¿por qué no puedo tener uno? ¿Por qué tengo que sentarme a orinar?
¡No es justo!'"

Sonreí. -“La vida es rara, verdad. Así que ambos queremos lo que el otro tiene.”
Tenemos más en común de lo que pensaba.

Ella continuó: "Pensé ... pensé que al ser una mujer casada las cosas cambiarían.  Brad es un tipo maravilloso. Es muy guapo y  también muy amable. Pero después de un año y medio de matrimonio me di cuenta: no amo a Brad, yo envidiaba ser como él.

-¿Entonces por eso te separaste?

-Sí, pero Brad no lo sabe. Lo único que sabe es que, sin importar cuánto lo intentó,   yo no estaba feliz. Así que cuando lo dejé  le di la excusa 'No eres tú, soy yo. Pero no le dije por qué. No podía.

-“Pero ahora ..." -continuó con una larga pausa, -“tengo una propuesta para
ti.”

La vi con perplejidad. -“¿Qué quieres decir?"

-“Conoces ese sitio de Fictionmania. ¿Tiene historias de intercambio de cuerpo, verdad?”

"Sí..."

"Bueno, hoy fui con un especialista para comprar hormonas masculinas.
Realmente se veía muy misterioso, pero no me atrevía a hablar con un doctor.”

-“De todos modos, él me miró de forma peculiar y me dijo, ‘Puede tener un poco de esto si lo quiere”- Ella levantó un pequeño frasco de polvo.

-“¿Qué es?"

-“Eso es lo que le pregunté, y él dijo, ‘Polvo de hadas para intercambiar cuerpos’.
Dijo que era su última porción, pero  que él tenía una sensación que  yo podría necesitarlo”.

-“Por supuesto que no estaba segura de que esto era real, pero ahora, aquí estoy en casa y el mismo día que consigo el polvo de hadas te atrapo viendo Fictionmania. Así que me estoy preguntando ... ¿quizá esto es una señal? Cuando tomé el polvo de hadas, decidí que lo intentaría si encontraba a alguien dispuesto a hacerlo. Así que..."

"... Luke, ¿te gustaría intentar intercambiar de cuerpo conmigo?”

-Eso es ... eso es ridículo, la magia no es real.

"Pero si fuera real ... ¿Estaría dispuesto a intentarlo?"

-“¡Piensa en ello Luke! Es una oportunidad única en la vida!

Me detuve pensando esto. ¿Qué implicaría esto? Yo conseguiría mi fantasía. Pero sería mi hermana. ¿Eso sería extraño? Bueno, como ella dijo, sólo tendríamos de la vida del otro. Además, me había volvería dos años más joven y conseguiría mi más profunda fantasía con esta oferta.

-“De acuerdo Erin, estoy dispuesto a intentarlo".

Erin sonrió con la mayor sonrisa que jamás había visto, y me abrazó. -“Gracias
Luke, gracias.”

*****

Estuvimos en la habitación de Erin la noche siguiente. Ella había hecho una instalación  con varios libros  y otras cosas que parecía un  mini-Stonehenge. Al parecer funcionan tan bien como las rocas gigantes.

-¿Entonces estás seguro de esto?

-“Sí"

"Ni siquiera sé si esto va a funcionar, pero si lo hacemos, no hay vuelta atrás, ¿comprendes?

-“Sí. Parece una locura, pero entiendo."

-“Y hacemos un intercambio directo de todo: nuestro dinero, nuestros trabajos,
todo. Simplemente cambiamos vidas. "

-“Sí."

-“De acuerdo, esto es lo que quiero que hagas. La luz de la luna ya se acerca a la ventana, así que quiero que te arrodillas con los brazos hacia arriba y las manos hacia adelante, como si fueras arrestado por la policía. Voy a espolvorear el polvo de hadas. Entonces me arrodillaré también y pondré mis manos de forma que nuestras palmas  se estén tocando. Entonces recitaré el hechizo y ...
bueno veremos lo que pasa.”

Así que me arrodillé y puse mis manos adelante como ella dijo. Ella roció el polvo de hadas mientras yo podía sentir que este caía a mi alrededor. Ella se arrodilló y dijo su hechizo ... "

-“Wow, ha funcionado," -escuché una voz masculina. Mi voz. ¿O debería decir, mi vieja voz?

Miré hacia abajo en mi pecho y vi dos montículos. Con cautela los toqué. Podía sentir mis dedos con ellos. Eran tetas verdaderas.

"Tienes razón.”- Hice una pausa porque no podía creer el sonido de mi voz. -“Tienes razón."

Nos abrazamos. -“Funcionó, no puedo creer que funcionó”- susurramos los dos.

Ella, o debería decir, él se levantó. -“Bueno, ahora soy Luke y tú eres Erin. Supongo que estoy en tu cuarto ahora. Así que será mejor que vuelva al mío.”

Él continuó hablando: "Y Erin, ¿ves esas píldoras pequeñas? Asegúrate de tomar una cada mañana. Aunque estoy separada de Brad, es un buen hábito tomar anticonceptivos. Además hacen que la menstruación duela menos"

Me dio otro abrazo. -“Buena suerte, Erin. Y gracias.”

Así que ahora debía pensar en mí mismo como Erin y en él como Luke. Después de que Luke dejó el cuarto me quité la ropa y me miré al espejo. ¡Qué cambio!




Sólo mirándome en el espejo, viendo mis senos, el vello genital en forma de triángulo y lo mejor de todo nada de pene, era demasiado para mi. Empecé a sentir un sentimiento que me era desconocido, pero que sabía que era excitación. Era como el hormigueo de una erección, pero por supuesto ninguna erección estaba sucediendo.

Me agaché para sentir mi nuevo equipo, y estaba húmeda, dentro de mi vagina casi estaba goteando de lo  húmeda que estaba. Encontré mi clítoris -que se sentía como la punta de mi viejo pene - y la emoción empezó a crecer. Era muy extraño no tener un pene que saliera, sino que todo estaba escondido dentro de mis labios vaginales. Mi emoción se elevó mientras yo empezaba a palpar la ausencia de un pene que siempre había soñado. Mis manos estaban sobre mis labios vaginales y nada colgaba hacia afuera. Solo vello liso. Era asombroso!!



Me recosté en mi cama y seguí frotándome. Antes de que lo supiera estaba envuelta en una ola de placer mientras  mi primer orgasmo femenino me atravesaba.

Recordando esa noche, en retrospectiva creo que mi primer orgasmo femenino también fue el más rápido. La emoción de descubrir que era mujer me dio una oleada de emoción única en la vida. Puedo asegurarles a mis lectores que el orgasmo femenino no siempre es fácil o rápido. Pero aquella noche, en mi alegría de auto-descubrimiento, ciertamente lo fue.

Me puse mis panties de nuevo y me arrastré hasta la cama. Continué explorándome suavemente. En un momento, pude oír el sonido del chirrido del colchón desde la habitación de al lado. ¡Parecía que el nuevo Luke estaba conociendo su cuerpo también!
*****

CONTINUARÁ......


Esta es una traducción de la historia "Swapping with Sis" de Paula Girl en fictionmania.
Link a la original: https://fictionmania.tv/stories/readtextstory.html?storyID=1458640736411791578

lunes, 26 de diciembre de 2016

El dolor más grande


La esposa de Rafael llevaba  7 meses de embarazo y estaba harta de las molestias del embarazo. Para poder ayudarla  a llevar esta carga, Rafael aceptó hacer el hechizo de intercambio de mentes con ella   durante un fin de semana mientras ella podía tomar un par de días libres en su cuerpo. 

Lamentablemente, en la noche del primer día mientras ella estaba fuera de la casa en su cuerpo masculino, se le rompió la fuente y empezó la labor del parto. Su suegra (sin saber que era él en el cuerpo de ella) lo llevó al hospital  para que pudiera dar a luz, pero  el hechizo tenía una advertencia: Si un bebé nacía mientras él estaba en el cuerpo de su esposa, entonces el hechizo sería sellado de forma permanente.

Los doctores pensaban que era otra mujer normal que estaba gritando por los dolores del parto, pero  la realidad es que Rafael gritaba porque sabía que estaba siendo condenado a ser una mujer por el resto de su vida


lunes, 5 de diciembre de 2016

Flaquita


Hernán no sabía que era lo más extraño:

Si hubiera descubierto que podía poseer el cuerpo de su  prima con la ayuda de la gema que su abuela le había heredado;   si fuera que ahora  estuviera teniendo sexo  con el novio de su prima; sentir que sus nuevos pechos rebotaran con cada embestida, o finalmente, si era descubrir que en realidad estaba gozando toda la experiencia y no pensaba regresar a su viejo cuerpo. 


¿Ustedes que disfrutarían más?

jueves, 13 de octubre de 2016

La moneda mágica Parte 3

Victor, sintió en ese momento un poco de hambre, así que decidió que era momento de presentarle al mundo su nuevo cuerpo.  Era  momento de que el mundo conociera a la nueva Victoria

Dado que ninguna ropa suya le quedaría ahora, él  tomó la decisión de tomar ropa prestada de su hermana, así que fue a su cuarto y se acercó a los cajones, en los que ella guardaba sus brassieres y pantys, y con cuidado tomó  un panty  y un brassiere para ponérselos.

      


 Lamentablemente Victoria no consideraba que ahora él era una mujer mucho más voluptusa que su hermana, por lo que  tanto la panty como el brassiere le quedaba muy apretados. Incluso la ropa de su hermana parecía algo señida, así que eligió un vestido que era algo amplio.  Finalmente tuvo que elegir un par de tenis viejos porque sus pies ahora eran diminutos y ningún zapato suyo le quedaba.



Al descubrir todo esto, Victoria decidió que primero debía ir de compras a un centro comercial, ya que si pensaba mantener este cuerpo por una semana iba a necesitar algo de ropa.


 Así, abrió todas las puertas que había cerrado antes, salió de su casa y se fue caminando por primera vez con un cuerpo femenino a un centro comercial que quedaba a un par de minutos de su casa. Lo primero que notó y que no se había dado cuenta antes era que este nuevo cuerpo era mucho más pequeño que el anterior, por lo que todo en la calle parecía ser enorme ahora.  Además con cada paso que daba sus pechos rebotaban sin control, lo cual dejó de ser divertido y excitante para convertirse  en un problema, ya que le daba pena pensar que alguien  más la viera con esos grandes melones rebotando por todos lados, los cuales además le estaban empezando a dar un pequeño dolor de espalda debido a su peso.

 Finalmente, también se dio cuenta de que sus movimientos al caminar ahora eran algo torpes ya que su cadera era muy ancha  y hacía que su trasero se moviera de un lado a otro con cada paso,  causando también un ligero rebote de sus nalgas. Cuando era hombre, este movimiento de un lado para el otro de las nalgas de las chicas les parecía muy sexy,  pero ahora que él era el dueño del gran culo, se daba cuenta lo difícil que era andar por la calle con eso. Todos estos cambios le pegaron de golpe a Victoria, lo que hizo que de  hecho se empezara a sentir algo nerviosa y vulnerable.

 Al pasar caminando  por la calle con vestido también fue algo que la empezó a poner nerviosa, ya que pensaba más bien que lo veían como un fenómenos y que seguremante la gente descubriría  que él no era una verdadera mujer, por lo que debía parecer un trasvesti vestido de ese modo.

Con esos pensamientos Victoria llegó algo nerviosa a la sección de ropa femenina y ahí se dió cuenta de que en realidad no tenía   idea de qué es lo que iba a comprar ya que realmente nunca le había interesado mucho la ropa y mucho menos la de mujer. Sólo sabía que le gustaba ver a las chicas en mini faldas. En eso estaba con cara de confusión cuando una ayudante de la tienda se acercó a donde se encontraba y le preguntó-¿Le puedo ayudar en algo señorita? Señorita? Señorita?
 Ah , sí, dijo Victoria nerviosa y repitiendo la palabra "señorita"  en su mente, ya que nunca en la vida lo habían llamado de esa forma. -Busco.. ropa interior y brassieres respondió con  cierta timidez Victoria. -Ah, la sección de lencería se encuentra por acá, sígame por favor. Víctoria siguió a la chica ayudante de la tienda hasta una sección en la que él se sentía como un competo invasor, pero  las mujeres que ahí se encontraban parecían no notar nada extraño con su presencia.
 -¿Buscas algún tamaño en particular?- Le preguntó la chica de la tienda, pero Victoria no supo qué responder a esta pregunta y sólo le lanzó una mirada de confusión.
- ¿No sabes tu tamaño?-le preguntó la chica. -No te preocupes, te podemos medir- a lo que Victoria le respondio aún con timidez con un sí por favor.
 La chica de la tienda sacó una cinta métrica y le empezó  medidas en su cadera y en su espalda y luego le preguntó, -¿prefieres modelos lisos o con encaje?
 Esta pregunta también sorprendió  a Victoria, pero recordó cómo le encantaba  ver a las modelos usar ropa interior con encajes, por lo que pidió de estos últimos.
 La chica de la tienda le pasó un par de modelos de pantys y brassieres,  los cuales Víctoria tomó rapidamente sin poner mucha atención a estos para después ir rápidamente a la caja
 de la tienda para pagarlos. Una vez que terminó de pagarlos, salió rápidamente de la tienda muy nerviosa y sintiéndose observada, como si estuviera cometiendo un robo.

 ¡Esto es ridículo!-Pensó Victoria -No hay nada anormal en que una mujer compre ropa de mujer- se dijo a si misma. Además aún necesitaba otras cosas además de la ropa interior.
 Con  esto en mente y un poco más de confianza, entró a otra tienda especializada en ropa de mujer y rápidamente seleccionó una serie de camisetas, pantalones, faldas y un par  de zapatillas .
 Realmente no sabía mucho de modelos ni tallas, pero seleccionó una gran variedad para no tener que  preocuparse por ello. Su familia le habían dejado mucho dinero para la semana, así que ese  no era un problema.

Mientras esperaba a pagar  sus compras en una tienda se quedó parada en un pasillo cuando uno de los empleados se acercó a ella.  -"Perdóneme, señorita, pero tengo que pasar por aquí"-el  hombre alto y guapo amablemente esperó a Victoria que se moviera en un pasillo. En un primer momento, Victoria no se dio cuenta de que el hombre estaba hablando con ella.

Varios segundos incómodos pasaron.

"Ah sí ... que soy un 'Señorita’ ahora. Todo sucede tan rápido. Esto es tan raro ..." Victoria pensó para sí misma.

"Oh! Lo siento"-rió Victoria mientras finalmente comenzó a moverse con el fin de permitir que el joven se moviera por el pasillo.

-"Gracias, señorita"-dijo el hombre con una gran sonrisa. El la miró a propósito fijamente a los ojos durante unos momentos mientras estrechamente pasó junto a su cuerpo.

"No hay problema" -sonrió Victoria seductoramente. Ella no pudo evitarlo. Ella se sintió inmediatamente atraída a él. Su pulso se aceleró. Se quedó allí un poco tensa pero con los muslos entreabiertos por debajo del vestido. Sin que ella lo supiera, se formó una pequeña mancha de humedad en su ropa interior. Ella había reaccionado a la situación como lo habría hecho una mujer heterosexual sexualmente excitada

¡Victoria estaba ahora muy atraída por los hombres!

Finalmente  pagó sus compras y salió de la tienda  algo confundida con esa experiencia.

Ahora  se disponía ir a comprar algo   de comer cuando pasó frente a una sex shop y vió cómo había maniquies con lencería muy reveladora.
Victoria pensó que le gustaría ver a una chica  usando algo así, cuando recordó que él mismo ahora poseía un cuerpo en el cual se podría usar ese tipo de ropa, así que trgándose la pena
por un momento entró a la tienda y pidió un modelo como el del maniquí. Mientras esperaba que la dependienta le trajera el modelo, observo otro objeto que como hombre jamás habría
pensado en comprar:  un dildo. De nuevo, recordó que cuando él pensó en hacer el cambio se prometió a si mismo, probar todas las experiencias que tendría una mujer. Así que de nuevo
ser tragó su verguenza, tomo una caja con un dildo eléctrico y lo agregó a su compra. Pagó  la lencería y el consolador y salió de la tienda algo abochornada y preguntándose así mismo
si sería capaz de realmente probar su más reciente compra.

Pasó a la sección de comida rápida y como tenía mucha hambre compró una hamburguesa doble con queso, de la cual  tuvo que dejar más de la mitad y las papas fritas ya que su nuevo cuerpo simplemente no pudo comer más -Rayos, ahora soy una maldita anoréxica -pensó Victoria. Cuando era  Victor siempre había odiado  a las chicas que no se terminaban su comida, ya que por lo general él comía mucho y siempre se quedaba con hambre, por lo que no podía creer que alguien desperdiciara la comida de ese modo.


Después de un rato, Victoria sintió ganas de ir al baño. Caminar en público usando  un vestido y pantys por primera vez era demasiado excitante para ella. Estaba muy nerviosa mientras lentamente abrió la puerta de baño de las mujeres y entró. Por primera vez en su vida, en realidad estaba de pie en el interior de un baño de mujeres. Al entrar se encontró con que una chica se estaba peinando. Esta miró rápidamente a Victoria mientras ella estaba allí mirando a su alrededor, pero la chica  se limitó a sonreír y se empezó a peinar de nuevo. Victoria se dio cuenta de que todo el mundo la aceptaba como una verdadera mujer. Entonces entró en al cubículo más cercano y se sentó en la taza. Estaba encantada con la oportunidad de explorar su nueva femineidad con mayor detalle.  Todavía no podía creer que era real. Se deslizó las pantys hacia abajo de  sus anchas  caderas hasta los tobillos y notó la humedad que le había provocado  el encuentro con el chico de la tienda.




No le dió importancia y por primera vez en su vida, se sentó en el inodoro para orinar. Extrañamente, se sentía perfectamente natural en ella. Luchó un poco para mantener su vestido fuera del camino. Luego se puso las manos en sus rodillas,extendió lentamente los muslos y miró hacia abajo para ver el flujo de líquido amarillo saliendo de algún lugar misterioso entre sus piernas.  Se dio cuenta de que su nuevo cuerpo de mujer funcionaba de forma muy diferente a su viejo cuerpo masculino. Ella tenía mucho menos control sobre la dirección del flujo a medida que salía de su cuerpo. Además su pipí hacía un ruido muy característico, una especie de psssst al tocar el agua del inodoro. Toda la experiencia fue bastante interesante, pero sentía que era definitivamente hacer esto como hombre



Ahora era momento de volver a casa a probar todas las adquisiciones..

viernes, 2 de septiembre de 2016

La puta - Segunda parte

Como lo solicitaron aquí está el final de esta historia.

Capítulo 6


En la zona de la cocina, abrí una de las cenas de microondas que le había observado comprar antes y lo metí a calentar a máxima potencia. Sentí un escalofrío  al pensar que ahora estaba viviendo la fantasía; que en minutos la imagen que había visto  en mi mente sería real ante mis ojos.
Cuando estuvo lista la cena me senté en la mesa, crucé una pierna sobre otra y la llevé a mi boca con un tenedor. Estaba muriendo de hambre. Encendí la televisión portátil con el control y me puse a ver un programa de entrevistas.

Vaya fantasía de mal gusto era esta - vivir la solitaria vida de una puta - pero yo estaba viviéndola de lleno en este pequeño  y austero departamento. Era un sueño masoquista hecho realidad.

Cuando terminé la comida abrí el vodka y llené un molde de plástico grande que agarre en la alacena. Entonces me dejé caer de nuevo y continué viendo la televisión. No había nada más en; nada que pareciera satisfacerme como antes lo hacían  los programas de temas variados o de noticias. Nada me parecía más interesante. El canal E-Entertainment era todo lo que quería ver ahora. Vi un programa de principio a fin sobre gente común tratando de convertirse en cantantes profesionales. ¡Fue grandioso!
¡Todo eso fue genial! Fue interesante darme cuenta de lo profundo que había sido mi transformación. Adoré cada minuto del programa, mientras me iba poniendo más y más borracha y fumaba cigarro tras cigarro.

Como a las nueve de la noche al tomar mi paquete de cigarrillos encontré que ya estaba vacío. Gruñí. No había planeado volver a salir. Ahora iba a tener que hacerlo. No podía esperar hasta el amanecer sin cigarrillos.

Fui al mostrador donde la ramera había puesto el dinero que le había dado. No estaba allí. Fruncí el ceño y busqué  en las inmediaciones y en el piso. Se había ido. Ella debe haberlo tomado al salir; esa perra.

Miré a mi alrededor buscando el bolso de la puta - mi bolso. Debido a que estaba torpe por la borrachera me tomó un minuto poder agarrarlo. Cuando abrí el bolso tuve una sensación de hundimiento. Un sentimiento horrible. Abrí el cierre y observé que  sólo había treinta centavos en el interior. Nada más.

Busqué en el resto del departamento. No había nada más.

“Mierda”- Esto estaba muy mal. Tampoco había una tarjeta de débito. ¿esta puta siquiera tiene una cuenta bancaria?

Me senté de nuevo y traté de concentrarse en lo que estaba en la televisión pero yano pude mantener la atención. Dos canales tenían programas de noticias. Uno tenía un documental sobre la Segunda Guerra Mundial o algo así  y el otro canal no era más que estática. Además de eso yo estaba desesperada por una fumada. Eso me puso inquieta. Al final desconecté el televisor.

Yo necesitaba más cigarrillos. Ni siquiera sería capaz de calmarme para dormir  sin uno.

No había nada que hacer. Tuve que salir. Tenía que encontrar a algún tipo que me cogiera para tener suficiente dinero.

¿Pero era esto lo que realmente quería? ¿Realmente había llegado a esto? ¿Estaba lista para prostituir mi cuerpo para conseguir un paquete de cigarrillos? ¿Había adquirido las adicciones y la falta de orgullo  de la puta  como para hacer esto?

Pensé en ello durante un minuto.

Así era.

Estaba desesperada. Estaba tan desesperada como para darle una mamada a quien fuera para obtener una sola  fumada.

Y después de todo, ¿no era esto lo que quería?  ¿No era ésta la razón por la que me convertí en una puta? ¿Para coger con un hijo de puta peludo y grasoso para no estar sin dinero?

Sí lo era.

Y ahora iba a hacerlo. Iba a salir y encontrarme a alguien para fornicar.


Capítulo 7

El armario era un tubo montado en la pared con cortinas - nada más que eso.

Había zapatos apilados en el suelo. La mitad de ellos se veían viejos y gastados. No parecía haber ningún par de  zapatos cómodos. Elegí un par de tacones altos negros. Esos eran los menos rayados y yo quería mostrar mis piernas tanto como fuera posible.



Saqué una minifalda de cuero negro  y un top de tirantes y me los puse. Los tacones me quedaban perfectos. Me levanté y noté que no tenía ninguna dificultad para caminar en ellos. ¿Por qué habría de tener problemas? Yo estaba acostumbrada a esto. Salí
casi todas las noches caminando por las calles en ellos.

Me pavoneaba por la habitación  de un lado a otro. Entonces trabajé en  mi maquillaje en el espejo del inodoro.

Me veía como una ramera real. Era irresistible. Era una pena que estuviera empezando a envejecer. Recordé los viejos tiempos cuando empecé a aceptar clientes. Yo atraía todas las miradas. Oh si. No había ningún hombre que se me pudiera resistir.

¡No! Espera.. ¿Eso era correcto?

No, no lo era. No estaba bien. No siempre había sido así. yo era una persona respetable de clase media. Yo no era una sucia ramera - No normalmente. Esto era temporal solamente.

Puse mis manos en mis mejillas y me miré en el espejo. “Enfócate”-me dije -“ No soy realmente una zorra. Es sólo temporal. Es sólo el Golden Bloom, reajustando mis memorias.  Mi nombre real es Susie Smith".

Me quedé mirándome y entonces  murmuré la palabra -“No"

"Ese no es mi nombre. Mi nombre no es Susie Smith. Es Verónica Simpson. Lo cambié a Susie porque Verónica no era suficientemente atractivo y yo no quería que mamá  se diera cuenta de que yo era un prosti".

Cerré los ojos. Eso no estaba bien tampoco. Estaba seguro de que no lo estaba.

Era tan difícil concentrarme mirando esa cara en el espejo. ¿Cómo podría concentrarse en volver a mi identidad real si esa persona me miraba fijamente en el espejo?

Yo no era una prostituta. Yo era un empleado de oficina. Me concentré duro, haciendo un esfuerzo en recordar a mis compañeros de trabajo; mi pareja; mi hijo adolescente. Este estaba funcionando. Iba a estar bien.

La necesidad de un cigarrillo lo estaba haciendo  difícil. Todo mi cuerpo estaba a tope. El licor no me estaba ayudando tampoco. A este paso nunca iba a ser capaz de enfocar mi mente lo suficiente como para cambiar de nuevo a mi cuerpo real en el mañana.

Me sequé los ojos y me di la vuelta para que mi trasero pudiera posarse en el borde del lavabo.

Lo que necesitaba era conseguir un nuevo paquete de cigarrillos. En cuanto me relajara, sería capaz de concentrarme más. Eso era lo que tenía que hacer.

Esto me había sacudido. Yo  suponía  lo que iba a suceder, pero  la inmersión total era mucho más aterradora de lo que esperaba. Me hizo dar cuenta de lo peligrosa que era mi situación. Debía terminar esto. Debía terminar con esto  tan pronto como fuera posible.

Obtener los cigarrillos y volver de nuevo a la normalidad en el momento en que pudiera concentrarme correctamente. Eso era lo que tenía que hacer.

Pero, por supuesto, para conseguir los cigarrillos tenía que encontrar a alguien que me cogiera por dinero. Eso me asustó demasiado. ¿Qué pasa si me pierdo en la experiencia?¿Y si no podía encontrar mi camino de regreso?

Pero tenía que hacerlo. Después de hacerlo podría comprar los cigarrillos y conseguir poner mi cerebro en orden. En ese momento se me habría pasado la borrachera.

Y me recordé que era tonto detener  esta experiencia antes de haberla explorado completamente. Si hacía esto - tenía relaciones sexuales antes de volver - al menos podría sentir que había explorado la experiencia adecuadamente.

Pero miré a mi nueva cara en el espejo de nuevo. Miré a mis grandes tetas y los hombros redondos lisos. Miré hacia abajo a la expuesta cintura carnosa, a las largas piernas desnudas con tacones altos.

No sabía a quién engañaba. Todo mi ser quería salir allí y coger a un hombre grande y peludo.

Nada más importaba.



Capítulo 8


El viento me enfriaba las piernas, los hombros y el pecho. Mi pelo cubría mi cara y seguía hacia abajo en la espalda. Crucé los brazos.

No había querido que llevar un abrigo. Entre más atractiva fuera, más rápido podría acabar. Cuanto más carne mostrara, más atractiva sería. Así funcionaba.

Una vez dicho esto, sentí un  extraño escalofrío por estar caminando por las calles, en busca de un hombre para tener sexo. Sentarme en el departamento de  la puta y comer su alimento había sido una cosa; mirar su cara en el espejo había sido otra. Pero esto era real. Era realmente una prostituta. Más que nada - más que el acto en sí - esta vez  andar deambulando por la noche era lo
más cerca que estaba de llegar a vivir el sueño.

Pasé casas con las luces encendidas. Las familias estaban comiendo su cenas o viendo la televisión. A través de las ventanas abiertas pude escuchar la risa y la charla. Mi domicilio anterior había sido mucho más elegante que el de estos  cobertizos, pero aún así, las interacciones que ocurían en el interior eran similares a mi antigua vida. Me burlé de ellos al pasar. Yo ya no era uno de ellos. No me importa una mierda lo que ello pensaran. No tenía que cuidar de nadie más que a mí misma. Yo era libre. Y yo no era una de las mojigatas  y frígidas amas de casa. Yo no era una reprimida. El sexo era sólo otra manera de hacer dinero para mi. Eso era todo.

Crucé y caminé por la siguiente calle. Fue un desvío, porque aún estaba bastante tranquilo y yo estaba esperando más tráfico. No había visto ni un solo coche todavía.

Un par de faros aparecieron en la distancia. Me puse en una posición sensual y esperé.

Los faros se acercaban. Mis nervios comenzaron a crecer. Hubiera querido tener un cigarrillo, pero no lo tenía.

Hice que mis dientes formaran una sonrisa.

El coche estaba a menos de  veinte metros de distancia ahora.

Iba más lento.

Puse las manos en mis caderas.

El coche se detuvo junto a la acera y se detuvo. Era un Mercedes.




La ventana electrónica zumbó y bajó. El conductor se inclinó hacia mi. Tendría unos cuarenta años probablemente, pero guapo con pelo negro rizado pelo y gafas de media luna. Era mi noche de suerte.

“¿Buscas pasar un buen rato?”- Dije.

-“Acércate. No puedo verte bien en la oscuridad."

Lo hice. Mientras me acercaba a la luz, incrementé mi sonrisa. Estaba deseando ser cogida por este hombre. Él tenía buen aspecto y claramente tenía dinero. Me podría dejar una gran propina.

Pero cuando vio mi cara en la luz, la sonrisa en su rostro se perdió. Miró hacia abajo a mis tetas y mi barriga y se retiró rápidamente.
"Lo siento”- dijo- “Me equivoqué.”

Aceleró el poderoso motor y se apartó.

“¡Maldito puto!”- Le grité agitando el puño.

Él no se vería mucho mejor si también hubiera estado caminando por las calles los
últimos quince años como yo lo había hecho.

“¡Maldito puto!" -Grité.

El coche giró en la esquina y desapareció. Una mujer abrió las cortinas de su casa para mirar lo que estaba pasando. Le levanté mi dedo medio y luego me fui.



Capítulo 9


No fue sino hasta una hora y media más que me encontré a alguien más que quisiera cogerme. Yo ya me estaba congelando.

Yo  estaba  un camino corto en una calle lateral, apoyada en la pared de un cementerio, frotando la parte posterior de los brazos para mantener el calor, cuando oí un motor en la carretera principal. Sintiéndome desesperada, caminé tan rápido como pude en mis talones a la intersección. Mi carrera fue torpe y descuidada, dejando todo sentido de equilibrio en el olvido. Una de mujer de mediana edad que estaba paseando a su perro me vio e hizo un sonido reprobatorio con su lengua, pero eso no me importa una mierda. Se veía que ella era una perra engreída. Ella no tenía ninguna puta pista de cómo eran las cosas para una mujer como yo.

Había una camioneta en la calle que se dirigía  hacia mí. Hice mi mejor esfuerzo por lucir atractiva. Disminuyó la velocidad mientras se acercaba. Los rechazos anteriores habían opacado mi confianza, pero me obligué a lucir lista para  una buena cogida.

La camioneta se detuvo. La ventana bajó haciendo un chillido ondulante. Era operada manualmente. El conductor se arrastró hacia el asiento más cercano  a mi.
-“Hola cariño“ -Le dije.  Era un hombre grande y gordo con el pelo lacio y una papada doble sin afeitar.

Hice todo lo posible para mantener mi expresión agradable, a pesar de que me había disgustado. Tenía que conseguir algo de dinero; tenía que conseguir esos cigarrillos. “¿Buscas compañía?”- le dije y le guiñé un ojo.

"Sí. ¿Tú te ofreces?”

Miré su estómago hinchado y su cara peluda y entonces asentí. "Si tienes el dinero, sí".

-“¿Vives por aquí?"

Señalé. -“Justo ahí"

-“Voy a estacionarme. Espera."

Se deslizó de nuevo al asiento del conductor y puso la camioneta en posición para estacionarse mientras yo estaba en la acera esperando; me preguntaba si esto era en realidad lo que quería. ¿De verdad estaba tan desesperado por una fumada?

El problema era que yo estaba así de desesperada. Había intentado dejar de fumar cien veces y nunca pude. Nunca había tenido un período sin fumar por más de tres días desde que tenía doce años de edad. Era tan parte de mí como ahora lo era prostituirme. Nunca había conocido nada diferente.

No sabía por qué estaba preocupada. Había tenido muchos hombres más gordos y peludos cogiéndome antes. Esto era lo de siempre. Una vez que tuviera el efectivo,  sería capaz de comprar algunas buenas cosas - tal vez suficiente para aguantar hasta el final de la semana.

Me acerqué a la camioneta mientras este tipo salía. Me sonrió.-“¿Cual camino?"

Puse mi brazo alrededor de él. -“Por aquí cariño. Ven conmigo."



Capítulo Final


Lo conduje hasta mi departamento y le dejé entrar a primero.

Tenía la ropa sin lavar. Estas apestaban a grasa. Mi nariz parecía notarlo más sobre todo ahora que estaban en el interior. Sus pantalones estaban apretados alrededor de su culo, la curva superior de cada glúteo  era visible. Este era el precio que tenía que pagar para hacer mi trabajo ¿No es así? Y yo sabía que no podía hacer otra cosa. Lo había intentado suficientes veces. Ellos ni siquiera me quieren para trabajar en restaurantes de comida rápida y  por la forma en que hablaba, no pude conseguir nada en una tienda. No. Era esto o nada.

Pero ... eso no estaba bien. ¡Me estaba perdiendo a mí mismo! ¿Cuánto tiempo había pasado ahora, creyendo que realmente estaba esta puta? ¿Con qué profundidad sus recuerdos y pensamientos habían sobrescrito a los míos? ¿Tenía tiempo suficiente  para tener relaciones sexuales, ir de compras y volver con los cigarrillos que necesitaba para calmar mis nervios antes  de que el cambio se hiciera permanente? Tal vez debería deshacerme de él e intentar de nuevo cambiarme por mi cuenta.

Lo miré. Se estaba quitando su camisa sudada. La dejó caer sobre
el suelo a los pies de mi colchón. "Date prisa. Mi esposa va a querer saber en dónde estaba si no hacemos esto rápido ".

"Er ... ¿Te molestaría si después de todo no hacemos esto?”-Dije con timidez.

“¿Qué dices?”- La expresión agradable dejó su rostro.

De repente me sentí muy nerviosa. -“Er... he cambiado de opinión. No quiero hacer
esto.”

Él gruñó, sin dejar de quitarse sus pantalones. "No te puedes arrepentir ahora perra estúpida. Te voy a pagar por esto ".

-“Por favor."

Dejó caer sus pantalones alrededor hasta sus tobillos y se los quitó. -“¿Tú eres una puta o no? "

-“Sí."

“¿Qué? No te escucho”

"Sí. Soy una ramera".

-“Entonces vente aquí carajo y vamos a hacerlo"

Levanté mis manos y las puse delante de mí.-“Por favor. No quiero hacer esto."

Se me abalanzó y me agarró de la muñeca. -“Pues lo vas a hacer puta.”

Grité mientras me aventaba. Me tropecé, perdiendo el equilibrio caí sobre el colchón con  mis manos y rodillas.

El hombre se me acercó por detrás. Me di la vuelta para mirar aterrorizada  lo que estaba haciendo. Esto no era lo que quería. Yo ya no quiero ser una prostituta. Metió la mano en su pantalón y sacó su grueso miembro. Entonces se colocó justo detrás de mí y me bajó  mi falda  con todo  y mi ropa interior hasta llevarlas  alrededor de mis muslos.

Grité, pero de repente me sentí excitada, sorprendida de mí mismo. A pesar de todo, yo deseaba esto.

Oh sí. Quería que me cogiera.



¡No! ¡Eso no estaba bien! Yo no era una puta.

Me apretó las nalgas dolorosamente. Sí. Así era como me gustaba.

“¡¡Házmelo!!”- le dije.

“Claro que lo haré”, gruñó y empujó su pene en mi interior.



Dí un grito ahogado mientras el empujaba dentro y fuera, y con cada movimiento sentía que caía más y más en estos nuevos impulsos, no naturales.

El Golden Gloom estaba tomando control otra vez, acabando con mis viejos recuerdos - borrando mis deseos originales.

Había cometido un error. Había sido un tonto en pensar que podía controlar esto.

Estaba perdiendo de vista lo que yo era. Se me olvidaba que yo no era una puta.

De repente supe que esto era todo. Si no detenía esto nunca sería capaz de hacerlo. Yo estaría atrapado en este pequeño departamento escueto por el resto de mi sórdida vida. Que nunca conseguiría alejarme. Sería una prostituta por siempre.

Traté de liberarme, pero el hombre me mantuvo en su lugar con sus enormes brazos. Me nalgueó muy duro en el culo, lo que me hizo gemir del placer mezclado con dolor.

Después de todos estos años la mayoría de los tipos de relaciones sexuales ya no significaban mucho para mí. Era sólo un trabajo. Pero ser follada por detrás por un tipo grande como este ogro todavía me encendía. Me tenía tan caliente. Me encantaba.


Me masajeaba las nalgas con sus enormes manos peludas. Con cada embestida dejaba salir un gruñido animal. Con cada metida, yo gritaba mientras el placer seguía aumentando  constantemente.

"Oh, sí. ¡Házmelo grandote! ¡Sí!"

-“¡Eres una maldita putita! No eres más que una puta!"

-“Oh, sí. Eso me gusta. ¡Métemela! ¡Cógeme!”

-“¡Eres una puta callejera! ¡Una puta! ¡Una  zorra barata!”

Él se retiró y me volteó, dejando  mis rodillas desnudas apuntando hacia su cintura. Luego me metió su verga de nuevo.



No me podía mover. Su cuerpo pesado y apestoso me inmovilizó por completo. No podía escapar.

Era muy tarde. Demasiado tarde.

Nunca iba a escapar.

Nunca iba a ser capaz de volver a mi antigua vida.

Nunca debí de haber invocado el Golden Gloom.

No había manera de vencerlo. No hay forma de escapar.

Se había borrado mi antigua vida y ahora estaba atrapado en esta nueva vida provocativa.

El hombre empujó su miembro en mi una última vez rugiendo de placer, mientras yo gritaba.

Estaba tan caliente.

Lo amaba tanto. La degradación. La pérdida de poder.

Esto era lo que quería.

Esto era lo que yo era.

No había nada más.

Y me encantaba.

Lo hice bien y él me dio todo el dinero que necesitaba para vodka y cigarrillos.

Yo era una puta. Eso era todo lo que yo era. ¡Nada más que un estúpida puta barata!

Y siempre lo sería.

FIN

jueves, 25 de agosto de 2016

La puta - Historia de Emma Finn

El día de hoy quisiera compartir con ustedes una historia original de Emma Finn originalmente publicado en Fictionmanía.  Me atrevo a hacer la traducción  al español de los primeros capítulos de la historia "The Whore", basada en su universo "Golden Gloom" para que conozcan más de su gran trabajo. Ella es una verdadera escritora del género, por lo que los invito a revisar sus otras historias  y libros publicados.


Capítulo 1

Estaba casi seguro de que ella era una puta y eso me atormentaba - tanto que yo la espiaba sin que ella lo supiera.  Eso me emocionaba tanto como lo hacía tocar  la hoja de papel que tenía en el bolsillo y recordar el poder sobrenatural de las palabras que tenía en ella.

Me preguntaba a mí mismo, sólo por un momento, lo que sería leer esas palabras e invocan el encanto del Golden Bloom, para dejarlo transformar mi vida en la de ella

Ella estaba en el supermercado, usando un top sin mangas de mala calidad con un cuello en V escotado.
Su vientre ligeramente redondeado estaba expuesto por encima de su ombligo. Ella llevaba leggings y un par de zapatos de tacón abiertos en los dedos. Ella tenía una cigarrillo sin encender en la boca. En los dedos de su mano derecha, mientras empujaba su carrito de compras, jugaba con un encendedor desechable barato girando la rueda una y otra vez sin hacer suficiente chispa para formar una llama.

Ella tendría unos treinta años, su cuerpo era bastante delgado, pero destonificado. No iba al gimnasio. No salía a correr. Su barbilla estaba empezando a asumir un ligero hundimiento.

Caminé detrás de ella manteniéndome cerca, ya bastante seducido, mientras ella iba por los pasillos. Ella no camina como una modelo con un pie directamente en frente del otro, pero sus movimientos eran femeninos. Pasó el dedo índice a lo largo de los artículos en el estante, golpeando con su uña pintada de rojo oscuro en cada producto que quería.

Vi como metió dos cenas de microondas en su carrito y a continuación, se dirigió por el pasillo de  productos de cuidado personal. Asentí a mí mismo cuando vi que recogió dos paquetes de seis condones.

-Nada mas que una puta.

Sentí una fuerte emoción al estarla acechando de este modo; saber lo que ella era y que ella no estuviera al tanto que yo la estaba viendo. Se sentía sucio. Ilegalmente sucio - como si fuera un secuestrador o algo peor.

Ella tomó una bolsa de Doritos familiar y luego le seguí hasta el pasillo del licor. Se detuvo y tomó una botella de vodka de un litro. Entonces ella me miró.

Yo me aparté mi mirada al instante; Me sorprendió.

Mantuvimos contacto visual durante casi cinco segundos.

Luego ella se volteó.

Ella no me conocía. Lo único que vio fue otro comprador anónimo. Ahí
no había nada extraño de mí en absoluto.

Antes de que ella se volteará noté un destello de algo en su rostro.
¿Qué fue eso?

¿Envidia?

Probablemente.

Al mirarme ella solamente veía lo que jamás podría tener.

Su bolso se estaba rompiendo en las costuras. Su ropa necesitaba ser lavada. Yo podía ver su futuro sombrío en cada elemento de su cuerpo y de su movimiento.

Dejé que se alejara y luego gradualmente fui tras ella de nueva cuenta, entrando detrás de ella en la cola de pago de la caja, agarrando rápidamente algunos chocolates y una revista para poner en mi cesta para que nadie se daría cuenta de que no había tomado nada.

La puta estaba justo en frente de mí.

Di un paso cerca de ella y mi cara terminó sólo a centímetros de la tela artificial y brillante de sus tirantes de los hombros. Miré su piel pálida, el modo suelto en que su pelo rubio caía en sus hombros y mientras respiraba lentamente, empecé a oler su aroma. No reconocí el perfume pero era barato. Oculto en el aroma también pude oler pizcas de su olor corporal, no está completamente enmascarado.

La dependiente pasó las cenas de microondas de ella por la caja.

Me imaginé a esta puta, sentada sola en la mesa de la cocina comiéndolas. Me imaginé siendo ella, viendo sus manos frente a mí, llevando la comida a mi boca.

La caja sonó mientras pasaban los Doritos y el vodka.

Más tarde ella se sentaría delante de su televisión, vegetando, bebiendo sola y metiendo Doritos en su boca, alternando bocanadas de su cigarrillo y tragos de vodka directo de la botella. En mi mente, era yo sentado allí, con los pies enfrente de mí, con los tobillos cruzados, con las uñas mal pintadas en los dedos de los pies expuestos y botella en mano.

Finalmente, la dependiente pasó los condones, lo que hizo que mi mente empezara a imaginar lo que esta puta haría con ellos.

Eso me excitó, allí parado oliéndola, imaginando ser ella, teniendo a un hombre gigantesco obligándome a…

En ese momento ella me vio con una mirada de desprecio y con ese mismo desprecio me dijo- ¿Qué mierda ves? ¿Algún problema?-

Me sonrojé -“Perdón, nada. Sólo estaba soñando despierto."

Ella se dio la vuelta, dejando caer un puñado de billetes arrugados en el cinta transportadora.

A continuación la vi alejarse mientras yo  pagaba rápidamente mis artículos.

En el estacionamiento ubicado en planta baja de la tienda, mi hijo adolescente me estaba esperando donde lo había dejado, desplomado en el asiento del pasajero de nuestro BMW, con el suplemento de fin de semana del periódico tan cerca de su rostro que sólo me escuchó sin verme. -“Te tardaste”

-“Guarda silencio”

Encendí el motor.

Mi puta estaba en el límite del estacionamiento, con una bolsa de compras colgando de cada mano. Salí en el carro y  a la distancia la seguí con la mirada. Todavía distraído con el periódico, mi hijo no se dio cuenta de nada.



Capítulo 2


La vida en mi casa era terriblemente aburrida. No había vida sexual de la cual hablar; nada para capturar mi espíritu ni mi imaginación. Toda mi vida yo había fantaseando en someterme a una transformación; desde la primera vez que oí sobre el Golden Gloom cuando era niño, contado como parte de una tonta historia de terror.

Es extraño tener una fantasía - mentir despierto pensando en ello, mientras escucho los ronquidos procedentes de la cama a mi lado -  y entonces encontrar suficiente "Evidencia" para convencerme de que la leyenda era verdad. Escuché anécdotas que podría tener otra explicación, pero también suficientes historias como para impulsar una investigación más profunda de mi parte.

No sabía realmente  lo que era el Golden Gloom. Nadie lo sabía. La poca información que había logrado encontrar al respecto en internet y en la biblioteca sugerían que tenía una  naturaleza mística peculiar y que las preguntas sobre eso era mejore dejarlas sin respuesta. Eso para mí era ridículo - obviamente cualquier clase de magia debía tener su origen en la ciencia. Esto no tenía por qué ser diferente. No hay poderes que no puedan ser estudiados.
El misterio era una ilusión. Por otro lado, eso no hizo que fuera más comprensible para mí.

El Golden Gloom parecía ser una fuerza aleatoria, elegía sujetos sin razón lógica ... aunque podría ser invocada con los conocimientos adecuados.
Si existían patrones para poder verla, ninguna de las fuentes que pude encontrar revelaron mucho al respecto. El único vínculo que encontré fue la envidia - y en la mayoría de las veces era una sucia atracción masoquista hacia algo vulgar.

Un hombre podría convertirse en la desnudista por la que él babeaba noche tras noche, preguntándose cómo se sentiría ser tan vulgar.

Una duquesa podría volverse su criada inmigrante que lucha de rodillas para limpiar los azulejos sucios bajo el inodoro; la sirvienta cuya vida es tan perfectamente simple.

Un niño abusado podría convertirse en su violento padre alcohólico, devolviendo el   castigo brutal tal como se lo habían hecho, ya que esos instintos se convirtieron en los propio.

Y yo podría convertirme en  una prostituta analfabetos de mala calidad, vendiendo mi cuerpo barato a hombres grandes y peludos, cuyas pocas habilidades sociales no les permiten  conseguir placer en otra parte.

El Golden Gloom elige a sus sujetos,  uniéndose a sus envidias secretas y transformado toda la realidad que les rodea, empujándolos por completo hacia esta nueva vida que habían deseado, borrando sus pensamientos y sentimientos propios
por aquellos de su objetivo.

Y yo también tenía ganas de experimentar esta inmersión. Tenía ganas de renunciar a todo lo que me hizo lo que yo era y revolcarme en esa vida despreocupada y libertina por un tiempo.

Yo quería ser esa puta.

Y yo tenía los medios para hacerlo: el poder de  invocar esa fuerza, en lugar de esperar que por el azar me eligiera.

Y podría hacerlo  justo ahora.

Yo poseía el encantamiento necesario convocar al Golden Gloom por tres semanas; lo encontré en un viejo libro sin cubierta que se encontraba  en la biblioteca Barton. Día tras día había buscado a una persona en la cual me gustaría convertirme. Ninguno de ellos había llegado a obsesionarme. Sin embargo, en la última semana, había comenzado a fantasear todo el tiempo en dejar detrás a mi respetable
persona, sólo por una noche, y convertirme en una puta. Sólo por una noche, pero
¿qué experiencia tan fantástica sería? Sería algo más fuerte que todo lo que había experimentado antes - era una profunda desviación del aburrimiento de mi vida normal sin preocupaciones.

Fue la cosa más absorbente que jamás había considerado.

¿Y de hecho encontrar a una puta de verdad? ¿Tener esta oportunidad? Eso era irreal. Pero allí estaba ella: la mujer en la cual me iba a convertir.

No era más una fantasía. Mi futuro estaba delante de mí.



Capítulo 3


La puta   pasó  cruzado por debajo del ferrocarril a lo largo de la carretera a través del paso subterráneo, mientras yo seguía manteniendo mi distancia. Ella caminaba por la acera del otro lado y giró a la derecha en las afueras de Pondgate.

Su casa no estaba lejos del primer camino. El idiota de mi hijo seguía leyendo, perdido en su bendita ignorancia. La vi entrar en su casa y luego me detuve enfrente.

Era un alto edificio totalmente decaído, la vegetación destruía el yeso de la fachada. Así estaba todo el distrito, rindiéndose al tiempo y al colapso. Todo el barrio estaba asentando en la obsena degradación, tanto en los edificios  como carnal, con sus habitantes de clase baja. Comparada con la hermosa Nockton, su ciudad gemela, Barton era un nido de alcoholismo, abuso de drogas y desempleo. Era el hogar de la mano de obra de la fábrica de aceite y de las zorras de sus esposas dependientes de cajas registradoras. Yo normalmente hubiera preferido estar bien lejos de aquí. Era horripilante considerar convertirse en uno de sus habitantes, aunque fuese temporalmente.

"Espera aquí" - dije -“Vuelvo en un momento.”

Mi hijo gruñó cuando bajé del auto y comencé a subir los escalones de la puerta principal. Creo que no me había mirado a los ojos durante todo el día.

La puta había dejado la puerta abierta. El pasillo era obviamente, compartido. Observé que cada puerta tenía un número en ella. El edificio era tan miserable y sucio por dentro como lo había sido en el exterior. El polvo era como un líquido negro delgado que se extendía  en las paredes y las barandillas. Mantuve mis brazos pegados al cuerpo mientras avanzaba.

Ella no se encontraba a la vista, pero escuchaba pasos en la escalera, por lo que la seguí por dos pisos. Doblé en la esquina hacia el segundo piso justo al mismo tiempo que veía que una puerta se cerraba. Ahí era.

Mi cabeza estaba deslumbrada. Mi estómago gruñó, haciéndome sentir náuseas repentinamente.

Este era el momento.

Metí la mano en el bolsillo de mis jeans y saqué el trozo rectangular  de papel con el encantamiento. Sólo  eran cinco palabras, cada una de ellas cortada en sílabas con sonidos difíciles de pronunciar. Yo no me había atrevido a leer más de una sola palabra antes de este momento y hasta eso había tenido efectos extraños en la presión y temperatura de la habitación en que estaba.

Era imposible saber si la constricción en mi vientre era miedo o emoción. Yo sabía lo poderosas que eran las fuerzas que estaba a punto de invocar.  Si una palabra del hechizo tenía un efecto tan potente, ¿Cuál sería el resultado de las cinco?

Bastaba con leer hacia fuera y enfocar mi envidia hacia esta mujer para orientar el hechizo - eso era todo lo que tenía que hacer ahora. Bastaba con leerlo.

En mi mano temblorosa las letras de por si movidas se ponían borrosas. Tenía que concentrarme en mantener quieto el papel.

Para poder a ser una puta por una noche. Para experimentar todo lo que ella
hacía. Para poseer ese cachondo cuerpo como si se tratara del mío. Para hacer las cosas que ella hacía como si fuera realmente ella.

Por eso era qué estaba haciendo esto. Por eso me  tenía que enfocar.

Estabilicé el papel con mi otra mano y empecé a leer.

Mientras la primera palabra salía de mi boca yo hice una mueca, esperado con temor una especie de golpe terrible; pero no vino. Hice una pausa.

Entonces sentí cómo mi cara se ruborizaba como si sintiera una brisa de verano, mientras que la presión de mis orejas y en la parte superior de la garganta se empezó a elevar. Tragué saliva tratando de aliviar la sensación.

Leí la segunda y la tercera palabra rápidamente, mientras escupía saliva luchando por conseguir que mi lengua pronunciara las extrañas sílabas.

Un estremecimiento pasaba por la casa. Era visible - una onda física
viajando a por las paredes y  el suelo. La madera crujía. El polvo se elevó en el aire.

La cuarta palabra fue breve. Pasó rápidamente por mis labios. Esperé  algun tipo de efecto en mi entorno, pero no había ninguno.

Miré a la última palabra en el papel delante de mí. Sólo una más y entonces yo no sería capaz de retractarme. Incluso no podríaestar seguro que el efecto del Golden Gloom se centraría
en este lugar o en mí. Las palabras en el papel queya  había estaban empezando a brillar de un color amarillo brillante. Delgadas estelas de humo se elevaba desde el papel hacia mis dedos.

Si me detuviera ahora, ¿qué pasaría?

Estaba asustado.

Yo quería seguir, pero ... Esto era demasiado.

Leí la última palabra - la quinta palabra.

Las letras del papel parpadearon entre amarillo y luego blanco. A continuación, el papel se encendió en llamas.

Grité, lo solté, pero el papel no se cayó. Evitaba frente a mí a nivel de los ojos, girando.

Girando.

Ardiendo.

Luego desapareció en una cortina de humo.

La casa quedó en silencio e inmóvil.

Estaba hecho.

No había marcha atrás ahora.

El Golden Gloom estaba en camino.

Ya estaba aquí.


Capítulo 4

Me quedé mirando la parte trasera de mi puño, cercano a la desgastada madera blanca de la puerta.

Cada cosa que hice me llevó más cerca a convertirme en ella; a ser succionado por
ese cuerpo y esa vida. Cada paso fue un paso que no podía dar para atrás.

Mi cerebro estaba temblando, me decía una y otra vez que caminara de vuelta a mi
coche, pero mi cuerpo lo ignoró, consumido por la excitación que crecía
entre mis piernas y se difundía por mis muslos.

Toqué la puerta.

Una voz de mujer insultó del otro lado de la puerta y luego se quejó.
Escuché pasos acercándose.

Se me ocurrió que ella podría pensar que era un cliente. Yo no llevaba mucho dinero, pero eso me hizo reír. Ella lucía barata. Lo más probable es que llevara más que suficiente.

Cuando se abrió la puerta, la puta tenía abierta su boca pintada de rojo, su pelo formaban un cuadro alrededor de su pálida cara, cuello y pecho. Ella me reconoció enseguida.

“¿Qué carajos pasa?”

"Eh, discúlpeme," dije impulsivamente, deseando haber planeado lo que iba
decir. “Perdón por molestarle. ¿Puedo entrar?"

“-¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Me estás siguiendo? Te vi en la tienda.”

“Perdone por esto. Debe lucir mal. Tome esto”- Saqué un par de billetes de veinte- ”sólo quiero hablar.”- Miró el dinero mientras se lo entregaba. -“Solo hablar.”

Ella me miró de arriba abajo, tomó el dinero y se encogió de hombros. -“Que demonios”- Ella entró y yo la seguí. Puso el dinero sobre la mostrador de la cocina, pasó la punta de sus dedos en ellos por un momento y luego se volteó hacia mí.

La habitación era un  ático, sin alfombra y sin nada que le hiciera sombra a la luz del techo. El equivalente  a una cocina estaba en una hueco en un extremo de la
habitación: refrigerador de color blanquecino y una parrilla con quemadores oxidados. Había una mesa de madera desnuda y un colchón en el piso debajo de la ventana. ¿Cómo sería vivir aquí?

No podía esperar para averiguarlo.

-“Es muy bonito."

"No seas sarcástico. ¿Qué carajos quieres?”- Ella me miró con desconfianza, con los brazos cruzados, los tobillos cruzados, recargada en el borde de la mesa.

Todo lo que tenía que hacer era aguantar hasta que el poder tuviera la oportunidad de
tomar efecto. Me sentí aterrorizado por un momento. Mis fantasías me habían metido en
problemas antes, pero estaba emocionado. Hacer esto fue muy imprudente y estúpido de mi parte, lo reconozco, pero mi vida era tan aburrido. Necesitaba una liberación de algún tipo.

"Quiero sentarme y mirarte. Nada más."

“¿Qué?”

“Sólo verte. ¿El dinero que te di suficiente o quieres más?"

Sus ojos se posaron en mí, pensando. “¿Sólo verme?"  Ella se encogió de hombros. -“Lo que me diste será suficiente por ahora“

Tomé una silla y me senté frente a ella. Ella parecía incómoda, no acostumbrada a este tipo de trato, pero no con la suficiente posición como para arriesgarse a perder el dinero que había dado.

No había rastro de que la sala se oscureciera como mi investigación me había ensañado que acompañaría a los efectos de esta extraña fuerza, pero sabía que tenía que
pensar en lo que me parecía atractivo de estar aquí. Invocarlo de alguna manera.

La miré en sus grandes pechos, ligeramente caídos, en los lados contraídos de su cara. Llevaba demasiado maquillaje de los ojos. No le importaba que su ropa era llamativa y demasiado reveladora. ¿Qué tan bueno se sentiría ser capaz de mostrarse así, sin cuidado?

La única luz en la habitación provenía de la ventana sin cortinas. Apareció una tenue
sombra, como si una nube hubiera pasado frente al sol.

Ella frunció el ceño mirando hacia allá.

Mientras volteaba el cuello miré el suave contorno de su cara, siguiendo la forma de su piel sobre el hueso. Miré su top sin mangas, al bulto expuesto que eran sus pechos, su hombros redondeados. Su  completa actitud reflejaba  indiferencia; descuido. Sus manos descansaban palma arriba,con los dedos sobre sus muslos. Podía ver su esmalte de uñas de color escarlata, con irregulares en el pintado.

Tan diferente de mí. Tan diferente de lo que yo era.

La sala se oscureció de nuevo.

"Parece que llueve”, dijo.

El piso era tan escuálido. Mi casa estaba perfectamente ordenada; perfectamente limpia.
Pero a  ella no le preocuparse. Dejaba ollas sucias en el fregadero. Ignoraba los puntos negros de la humedad que crecían por las paredes.

La habitación adquirió un tenue brillo dorado como de atardecer. El aire se volvió pesado y grueso; difícil de ver a través de él, como borroso. Extrañas sombras negras  se arrastraron alrededor de los bordes de la cara y los brazos de la puta de forma que ella no parecía verlos.

Un chorro de pánico y emoción alimentó mi sistema. ¡Realmente está sucediendo!
¡Era realmente cierto!

Levanté mis manos frente a mí. Mis mangas estaban ondulando como arena en un terremoto. La negrura se extendía en ambas direcciones de mis codos.

A su paso dejaba al descubierto mis brazos pálidos. Se deslizaba por mis manos y dedos, haciéndolas más pequeñas. Mis uñas cambiaron en copias de las de ella.

¡Estaba pasando! ¡Pero yo estaba aterrado! ¡Demasiado!

Yo no quiero ser esta puta. Quería ser yo mismo. Yo no quiero vivir en esta pocilga en medio de la suciedad y las cucarachas.

La ondulación negra se calmó. La habitación se iluminó. Me levanté de silla tratando de aclarar mi mente y quitar cualquier imagen de ser ella.

No quería más. No quería dejarme llevar.

La luz en la habitación volvió a la normalidad, mientras estaba de pie con la mano en el pecho, jadeando.

Jadeando.

Era mi mano la que estaba viendo. No la de ella. Mía.

Gracias a Dios.

“¿Qué mierdas está pasando contigo?”- dijo la puta. -“¿Por qué no te relajas?"

Me sentí totalmente fuera de mí. Mi cuerpo estaba sudando. Podía sentir las gotas en la frente.

Esto fue demasiado. No me gustó. Yo no quería ser ella. No quiero ser una prostituta. ¿Por qué habría de querer? Yo no lo haría.

Apreté las manos con mi frente.

¿Era posible que yo estaba siendo influenciado de alguna manera? Tal vez había malinterpretado el poder del Golden Gloom todo el tiempo. Tal vez todas las fuentes que había leído lo habían hecho.

¿Qué pasa si no respondía a los deseos antinaturales de asumir una nueva vida?
¿Y si más bien inspira esos siniestros  sentimientos en primer lugar?

Me senté.

La puta me estaba mirando perpleja. Tomó una silla y la puso justo en frente de mí y se sentó de manera que sus piernas quedaron sobre las mias, una rodilla sobre la pierna izquierda, la otra rodilla entre mis muslos cerca de la ingle. Ella puso su mano en mi rodilla. “Tranquilo. Todo está bien. Es necesario que te tranquilices. Déjame ayudarte".

Ella movió su mano más arriba en la pierna y me acarició mientras la bajaba de nueva cuenta.

Me sentí mejor inmediatamente. Se estaba calmando, no importa cuán extraño y absurdo podría haber parecido,  sí me había dado tiempo para pensar. Mi pulso se desaceleró, pero el sudor no se secó. Yo estaba hasta mi límite, pero ese movimiento abrió una ventana  a una excitación que comenzó a extenderse desde mientrepierna. Me estremecí y suspiré.

Se sentía bien. Se sentía muy bien.

Se humedeció los labios y su mano se movió hasta su pecho. “Te gusta verme, ¿verdad? Tú me estabas mirando en la tienda”.

Asentí.

"Quieres ver más, ¿cierto? ¿Quieres verme jugar conmigo misma?” Se tocó sus pechos a través de su top y gimió. "Oh, sí, eso se siente bien.”

Mi excitación estaba aumentando. Su mano acarició vez más cerca de mi ingle. No podía apartar los ojos de la piel pálida en la parte posterior de su la mano y de sus dedos mientras masajeaba su teta.

Me estaba excitando cada vez más, perdiéndome en esta experiencia que yo no había planeado.

Luego, desde la parte posterior de la cabeza un pensamiento empezó a encerrar mi mente. Se filtró y se envolvió alrededor de mis pensamientos conscientes de forma tan sutil que apenas lo sentí.

Me preguntaba cómo se sentiría estar jugando con sus tetas como si fueran las mias - gimiendo de placer de forma melodramática.

Vi sus dedos masajeando, su lengua pasando saliva sobre sus labios, me fijé en sus ojos semicerrados por el maquillaje exagerado y estridente.

Traté de empujar este impulso - de repudiarlo. Yo sabía que el Golden Gloom estaba influyendo en mis pensamientos. Pero yo no podía evitar este surgimiento  que estaba tomando el control y el cual no quería irse. La deseaba demasiado. Yo quería ser ella - para hacer estas cosas repulsivas que ella estaba haciendo - vivir la vida que estaba viviendo. Solo por una noche.

No pude evitarlo.

La sala se oscureció pero no me importaba.

Su mano se movió de mi pierna a su entrepierna. Se frotó el clítoris por encima de la tela de sus leggings,  luego se metió la mano y dejó escapar otro gemido. Como reflejo de su movimiento metí mi propia mano hacia abajo en la parte delantera de mis jeans. Mi otra mano fue a mi pecho y en mi mente sentí que tenía sus grandes tetas en mis dedos, estaba sintiendo  la misma excitación que ella.

La habitación se oscureció más todavía. La penumbra cubría todo. Cerré los ojos y gemí.

No me importa si realmente pasaba. Yo lo quería. Yo quería ser esta basura escoria - esta puta. Yo quería que el Golden Gloom tomara todo lo que era mío y me diera todo lo que era de ella - su cuerpo cachondo y ropa reveladora, su pequeño y sucio departamento y sobre todo, su oficio. Quería venderme por dinero.  Yo quería dejar fluir cada impulso lujurioso que tenía y exponerme a ser controlada por todos los hombres con el dinero suficiente para pagarme.

A través de mis párpados cerrados vi a la oscuridad que se deslizaba sobre mi cara.

Estaba hasta mi límite. Mi orgasmo iba  aumentando.

Mis gemidos estaban creciendo, cada vez más fuertes y al mismo tiempo lo hacían los de la puta. Cada vez más fuerte. Cada vez más ruidosa.

A continuación, en una explosión silenciosa, sus gritos se desvanecieron y los míos se hicieron cargo. Grité mientras me venía  y mi grito era su gritó. Era el grito de una puta.


Abrí los ojos, pero el orgasmo me seguía recorriendo. Casi no podía respirar.

Yo era ella. Yo era la puta. Su teta estaba en mi mano. Era mi teta. Mi mano estaba en la parte delantera de su cuerpo.  Mis piernas. Mi cuerpo.


Me había convertido en ella.

Estaba jadeando.

El orgasmo se estaba desplazando en oleadas.

Me sentía totalmente vivo.

Y entonces, mientras esto me consumía, los sentimientos pasaban.

Y me di cuenta de que estaba sola.

La silla frente a mí estaba vacía.

La puerta del departamento se cerró de golpe. Miré hacia el ruido, sorprendido.

La habitación estaba vacía.

Estaba completamente sola.

Me levanté y empecé a correr a la ventana, me tropecé de inmediato, y estuve a punto de caer. Ahora yo llevaba puestos unos tacones abiertos  en la punta. Mi centro de equilibrio estaba desbalanceado. Miré hacia abajo a las uñas mal pintadas de mis dedos desnudos, también con los tobillos desnudos. Era todo lo que podía ver gracias a un par de enormes pechos que bloqueaban mi vista.



Pero traté de sacar esas cosas de mi mente. Me tambaleé hacia la ventana, dando tumbos en estos zapatos poco ortodoxos y me sostuve del marco de la ventana para evitar caer.

Afuera vi mi auto - el coche en el cual había seguido  a la puta  a su casa. En medio del parabrisas delantero pude ver una mancha blanca - el periódico de mi hijo.

Entonces oí la puerta principal del edificio cerrarse y quedé con la boca abierta al ver a la persona que salía y se dirigía al coche.

La persona no fue precipitadamente ni volteó hacia arriba a donde yo estaba, pero sabía que era yo.

La persona se metió en el coche y la vi marcharse. Yo lo vi hasta que se perdió de vista y fue sólo entonces cuando realmente me di cuenta que me había aquí quedado sola en este cuartucho. Fui dejada aquí porque yo no pertenecía más a  ese coche con un hijo adolescente y una bonita
casa grande en Wilder. Yo pertenecía aquí, en medio de la suciedad y la humedad. Yo pertenecía ahora a esta triste guarida de prostituta.

Porque yo era una prostituta ahora.

Me había convertido en la puta que vivía aquí.



5


Se sentía tan bien.

En su asqueroso baño  miré mi reflejo - su reflejo.


Tenía pelo rubio ahora y tetas grandes. Las sostuve con mis delgados dedos, cerrando los ojos, imaginando que era un hombre el que lo hacía. Las apreté fuerte,  como lo haría un hombre duro,  torpe e insensible, y jadeé un poco en el tirón de dolor que sentí. Yo tenía ahora la llamativa cara  y el cuello flácido de la zorra. Yo llevaba su ropa terriblemente reveladora. Esta era yo ahora. Era mi
cuerpo. Mi cara.

Mientras movía mis brazos enfrente de mí, me maravillaba de las diferencias
podía ver: el llamativo esmalte en las uñas, el escote expuesto. Mis brazos no eran gordos, pero no existía una definición muscular. Mi piel no era para nada firme.  Yo podía presionarla con los dedos. Se sentía tan suave y tersa.

"Soy una puta”, le dije, sonriendo a la escoria de mal gusto que me estaba guiñando en el espejo de forma provocativa. "Soy una basura. No soy más que una puta prosti barata ".

Oh, esto era bueno. Realmente bueno.

Mi voz se había adaptado. No era sólo el tono y el sonido lo que había
adoptado: los efectos físicos de sus cuerdas vocales. También heredé su forma de hablar.

Esa era la belleza del Golden Gloom. La transformación física era sólo el primer paso - la primera barrera para cruzar. Mi mente también había sido alterada de forma que etérea e invisible, de formas que no podía detectar totalmente aún.

Pero me sentía a gusto aquí en su departamento. Conocía el lugar. Yo no era una visitante en ningún sentido. Realmente lo había adoptado.

"Soy una ramera” -dije -“Cobro sólo treinta por una mamada. Sólo lo suficientemente para tener licor y comida. Y cigarros”.

Me reí.

Había una pared ahora entre yo y mi vieja personalidad. Todo sobre mí había cambiado. Era como si me hubiera desenganchado temporalmente de mi destino y lo hubiera reemplazado con el de ella.

Me estremecí, adorando la ola de claustrofobia que se produjo cuando pensé en eso. Su destino: el mío.

Si no cambiara de nuevo, entonces esta sería mi vida para siempre, prostituyéndome  a empresarios y trabajadores.

Pero sabía que el secreto del Golden Gloom. Yo sabía cómo volver a mi auténtica vida.

Todo lo que tenía que hacer era invertir el proceso - concentrarme en las virtudes de
mi antigua vida sobre ésta. Mientras no me pierdo en este nuevo siniestro rol entonces sería capaz de volver atrás.

Mientras no me pierda...



CONTINÚA. Por favor díganme si quisieran que hiciera la traducción del resto